El Baccarat es uno de los juegos de casino más antiguos y elegantes. En su versión clásica, el jugador compite contra el banquero para determinar qué mano tendrá un valor total más cercano a nueve. Las cartas numéricas del 2 al 9 mantienen su valor facial, mientras que el 10, las figuras (J, Q, K) y el As valen cero puntos.
Existen tres resultados principales en cada ronda: victoria del Jugador, victoria del Banquero, o Empate. La puntuación se calcula sumando los valores de las cartas, siendo únicamente relevante el dígito de las unidades. Por ejemplo, una mano con valor de 15 se cuenta como 5.
Las reglas de los tercios naipes están claramente definidas: el Jugador debe pedir carta adicional si su mano total es 5 o menos, y se detiene con 6 o más. El Banquero tiene reglas más complejas que dependen tanto de su mano inicial como de la carta del Jugador. Estas reglas estandarizadas eliminan la posibilidad de decisión estratégica personal durante el juego, lo que mantiene la integridad del mismo.